Mensaje del Cardenal Vicente Bokalic por el Día de la Madre en Santiago del Estero.

18/10/2026-11:20 Santiago-El arzobispo primado de la Arquidiócesis de Santiago del Estero envió un cálido saludo a todas las madres de la comunidad en su día, destacando su rol fundamental como pilares de la familia y la sociedad.
Hace 2 horas RELIGIOSAS

En el marco de la celebración del Día de la Madre, el arzobispo primado de la Arquidiócesis de Santiago del Estero, Cardenal Vicente Bokalic CM, compartió un emotivo mensaje dedicado a todas las madres santiagueñas, resaltando la entrega diaria, la paciencia y el amor incondicional con el que sostienen a sus hogares.

Durante su salutación, el pastor diocesano hizo especial hincapié en abrazar las distintas realidades que atraviesan la maternidad: desde aquellas que celebran junto a sus hijos y las que esperan la llegada de un nuevo integrante, hasta quienes transitan momentos de dificultad económica, enfermedad o dolor. Asimismo, tuvo un recuerdo muy sensible para las madres que despidieron a un hijo y para quienes honran la memoria de sus propias madres fallecidas.

La madre es custodia de la vida, maestra del perdón y pilar fundamental en la edificación de una comunidad más humana y fraterna", expresó el Cardenal en su misiva.

Un llamado a la esperanza y la oración

El arzobispo invitó a elevar una acción de gracias a Dios en este domingo especial y encomendó a las familias bajo la protección de la Virgen María. Finalmente, aseguró su oración en la Santa Misa por cada madre de la comunidad arquidiocesana, deseándoles una jornada de paz y la bendición en sus trabajos y hogares.

El saludo completo: 

Queridas madres de nuestra comunidad de Santiago del Estero: En este Día de la Madre, quiero llegar a cada una de ustedes con un abrazo fraterno y la bendición del Señor. Ser madre es reflejar en el mundo, de manera única, el amor incondicional, la paciencia y el cuidado que Dios tiene con cada uno de sus hijos. 

Conozco y valoro profundamente la entrega diaria con la que sostienen a sus familias, el esfuerzo silencioso en medio de las dificultades y la luz de esperanza con la que transforman la vida de sus hogares y de nuestra sociedad. 

En este día quiero abrazar de manera especial a todas las realidades de la maternidad: A quienes celebran con alegría el don de la vida y la compañía de sus hijos. A quienes están esperando con ilusión la llegada de un nuevo hijo. 

A las madres que atraviesan momentos de dolor, enfermedad o necesidad económica, recordándoles que no están solas. Y de modo muy sensible, a aquellas madres que hoy recuerdan a sus hijos que ya han partido a la Casa del Padre, y a quienes recuerdan con afecto a sus propias madres que ya descansan en la paz del Señor.

 En este domingo en que celebramos el Día de la Madre, elevemos nuestra acción de gracias a Dios por el don maravilloso de la maternidad. La madre es custodia de la vida, maestra del perdón y pilar fundamental en la edificación de una comunidad más humana y fraterna. 

Que la Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra, la que supo guardar todas las cosas en su corazón, abrace a cada una de sus familias, les conceda paz y renueve sus fuerzas en el amor. 

Les aseguro mi oración en la Santa Misa por cada madre de nuestra comunidad arquidiocesana. Que Dios bendiga sus vidas, sus trabajos y sus hogares.

 ¡Feliz y bendecido Día de la Madre! 

Con mi afecto y mi bendición de pastor.

Fuente: El Liberal

Este artículo está optimizado para dispositivos móviles.
Leer Versión Completa

Más Noticias