El Gobierno evita confrontar con García Cuerva mientras crecen las críticas antes de la llegada de León XIV.

Hoy 20:13-En la Casa Rosada mantienen la decisión de no abrir un conflicto con la Iglesia en la previa de la visita del Papa. Sin embargo, sectores del oficialismo cuestionaron en privado al arzobispo porteño por sus críticas al escenario social y político del país.
Hace 2 horas País

El Gobierno de Javier Milei decidió mantener un perfil bajo frente a las recientes críticas del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, en la antesala de la visita del papa León XIV a la Argentina. La estrategia oficial apunta a evitar una confrontación con la Iglesia a poco más de un mes de la llegada del Pontífice, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre.

La posición de la Casa Rosada se mantiene también ante la 52ª Peregrinación Juvenil a Luján, que comenzó este sábado con miles de fieles y recorrerá unos 60 kilómetros desde el Santuario de San Cayetano hasta la Basílica de Luján. Para esta edición se espera una convocatoria superior al millón de personas.

En ese contexto, García Cuerva volvió a referirse al escenario que encontrará León XIV durante su visita. El arzobispo sostuvo que el Papa llegará a “una Argentina herida, una Argentina dividida”, atravesada por la grieta, la intolerancia y la descalificación, además de advertir sobre la situación de quienes atraviesan condiciones de pobreza.

El diagnóstico del religioso generó malestar en sectores del oficialismo, aunque las principales figuras del Gobierno evitaron responder públicamente. La decisión, según trascendió, responde a una instrucción de mantener sin politizar el vínculo institucional con la Iglesia durante el proceso de organización de la visita papal.

Las diferencias, sin embargo, quedaron expuestas a través de funcionarios de segundas líneas. Uno de los casos fue el de Felipe Núñez, funcionario vinculado al Ministerio de Economía, quien cuestionó públicamente a García Cuerva en redes sociales después de sus declaraciones.

En la Casa Rosada también distinguen entre la posición del arzobispo porteño y la conducción de la Conferencia Episcopal Argentina, actualmente encabezada por Marcelo Colombo. Según la información publicada sobre las conversaciones internas del oficialismo, esa diferencia permite sostener el vínculo con la Iglesia sin convertir las críticas de García Cuerva en un conflicto institucional.

Las declaraciones del arzobispo se produjeron luego de una misa en la Catedral Metropolitana y en la previa de la tradicional caminata hacia Luján. García Cuerva también llamó a no ubicar al Papa de un lado u otro de la grieta y destacó la necesidad de recuperar espacios de encuentro frente a la polarización.

La peregrinación de este año tiene además un significado especial por la próxima visita de León XIV. El propio García Cuerva señaló que la llegada del Pontífice impulsó a muchos fieles a participar de la caminata, que se desarrolla bajo el lema “Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos”.

La organización prevé que el arzobispo encabece las celebraciones centrales durante el recorrido y la llegada de los peregrinos. La Municipalidad de Luján informó que García Cuerva presidirá la misa central del domingo a las 7, en la Plaza Belgrano.

Mientras tanto, en el Gobierno esperan que la visita de León XIV se desarrolle en un marco institucional y sin cruces políticos. La estrategia oficial, por ahora, es evitar una confrontación directa con García Cuerva, aun cuando sus diagnósticos sobre la situación social y económica generan malestar dentro de sectores del oficialismo.

Con la llegada del Papa cada vez más cerca, la relación entre el Gobierno y la Iglesia vuelve a ocupar un lugar central en la agenda política. La Casa Rosada busca preservar el vínculo institucional mientras enfrenta un escenario de críticas que podría volver a quedar expuesto durante las actividades religiosas de las próximas semanas.

03-10-26 Fuente: diariopanorama.com

Este artículo está optimizado para dispositivos móviles.
Leer Versión Completa

Más Noticias