Alergia primaveral: causas, síntomas y cuidados esenciales para atravesar esta temporada-

30 de Septiembre, 2026-Salud y bienestar-La prevalencia de determinadas alergias puede variar según la región y la sensibilidad individual de cada persona.
Hace 2 horas SALUD

La primavera ya llegó y trajo consigo los clásicos malestares respiratorios de quienes padecen alergias estacionales. Conocer los desencadenantes, confirmar el diagnóstico y adoptar hábitos preventivos resulta clave para reducir el impacto de los síntomas en la vida cotidiana.

Qué es la alergia estacional
Conocida también como rinitis alérgica o fiebre del heno, la alergia estacional aparece en una época concreta del año y provoca síntomas como goteo nasal, picor de ojos y estornudos. Según el tipo de polen que florezca, puede manifestarse en verano, otoño, invierno o primavera, aunque esta última estación concentra buena parte de los casos.

Tener síntomas en esta época del año no es inusual, por lo cual contar con la información adecuada sobre los alérgenos involucrados y sobre las medidas disponibles permite encontrar alivio con mayor rapidez y evitar tratamientos innecesarios.

La dificultad para respirar puede indicar una reacción de mayor gravedad.

Las causasLas alergias más comunes en Argentina durante la primavera están relacionadas principalmente con la exposición al polen de diversas plantas y árboles que florecen en esta temporada. Algunas de las más comunes son provocadas por:


- Polen de árboles y pastos. En la región del norte argentino los pólenes de fresno y otras especies nativas, como urunday, lapacho, algarrobos, figuran entre los más comunes de la temporada. No obstante, las especies que florecen y generan síntomas varían según la región, por lo que el impacto no es igual.

- Malezas que liberan polen en primavera y pueden ser un desencadenante común de alergias estacionales.

- Flores y plantas ornamentales también puede causar alergias en personas sensibles.

Moho. Este hongo puede hallarse en el exterior, en plantas y en el agua, pero también en el interior de los hogares, en ambientes como el baño y la cocina. Con la primavera llegan las lluvias, y la humedad resultante crea condiciones ideales para que las esporas proliferen.

Veneno de insectos. Abejas, avispas y hormigas rojas de fuego son más frecuentes hacia el final de la primavera, cuando la floración se intensifica y el clima se vuelve más cálido. La reacción alérgica al veneno puede ser grave y derivar en anafilaxia, una emergencia que exige atención médica inmediata.

Los desencadenantes habituales van del polen y el moho a las picaduras de insectos. Para desarrollar una alergia, una persona debe haber estado expuesta previamente al alérgeno. Una vez que la alergia se instala, el organismo produce anticuerpos IgE como respuesta inmunitaria, porque interpreta la sustancia como un invasor, y esa reacción es la que origina los síntomas. La prevalencia de estas alergias puede variar según la región y la sensibilidad individual de cada persona.

La congestión nasal es uno de los síntomas más comunes.

Antihistamínicos: no siempre son la mejor opción
Los antihistamínicos no siempre son la mejor opción si la alergia no fue confirmada mediante una prueba de IgE específica. Un estudio reveló que el 65% de las personas con síntomas de alergia que recurrieron a estos fármacos no eran alérgicas. El dato implica que muchas pueden estar malgastando dinero y tiempo en la búsqueda de alivio, mientras la verdadera causa de sus molestias permanece sin identificar.

En este sentido, la alergia primaveral puede controlarse, pero el primer paso es contar con un diagnóstico preciso que permita distinguir entre un cuadro alérgico y otras afecciones con síntomas similares.

Prevención y consejos para los días de viento
Ante la circulación masiva de polen y la convivencia con virus respiratorios estacionales, resulta recomendable incorporar una serie de cuidados diarios para reducir el impacto en la salud:

- Protección física: el uso de anteojos y barbijo, o la aplicación de una fina capa de vaselina en las fosas nasales, contribuye a bloquear el ingreso de partículas al organismo.

- Hogar y ventilación: conviene ventilar la casa durante pocos minutos y evitar el secado de la ropa al aire libre, para impedir que acumule polen.

- Ajustes de rutina: es aconsejable monitorear los días de mayor intensidad de viento y extremar las precauciones al transitar por zonas de arboledas, donde la concentración de polen tiende a ser mayor.

Con información clara, diagnóstico confirmado y medidas preventivas sencillas, la primavera puede transitarse con menos sobresaltos para quienes conviven con alergias estacionales.

Niños y adultos pueden sufrir escozor y picor de ojos debido a la alergia al polen en primavera.

Los signos más frecuentes

Los síntomas pueden ir de leves a graves y presentarse tanto en espacios cerrados como al aire libre:

Congestión nasal

Picor de nariz

Goteo nasal

Estornudos

Ojos llorosos

Ojos rojos o hinchados

Picor de garganta y ojos

Dificultad para respirar

Este último síntoma –la aparición de dificultad para respirar– amerita una consulta médica, ya que puede indicar una reacción de mayor gravedad.

Cómo se confirma el diagnóstico.

Una de las vías más comunes para confirmar el diagnóstico que determina la sensibilización alérgica consiste en consultar con un profesional de la salud sobre los análisis de sangre de IgE específica. Estos estudios miden la cantidad de anticuerpos dirigidos a alérgenos concretos presentes en la sangre. A partir de los niveles detectados, el profesional puede orientar sobre la posible causa de los síntomas y definir el tratamiento más adecuado.

Fuente: diarionorte.com

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